El procedimiento es relativamente rápido.
En la mayoría de los casos, toma entre 15 y 30 minutos, dependiendo del número y tamaño de las verrugas a tratar.
Este tiempo incluye la aplicación de la anestesia local y la eliminación completa de las lesiones con el láser CO2.
Si su caso requiere tratar múltiples verrugas o zonas más extensas, podría extenderse un poco más, pero rara vez supera los 30 minutos.
Se trata de un procedimiento ambulatorio que no requiere hospitalización ni preparativos complejos.
Puede programarlo en el horario que mejor se ajuste a su rutina diaria.