No, el procedimiento no es doloroso.
Aplico anestesia local en la zona a tratar, lo que garantiza que usted no sienta dolor durante la eliminación de las verrugas.
Durante el procedimiento, es posible que perciba una ligera sensación de calor o presión, pero en ningún momento experimentará dolor.
En todo momento estará cómodo y tranquilo.
Después del procedimiento, es normal experimentar molestias leves similares a una rozadura o ardor suave, que pueden controlarse fácilmente con los analgésicos que le prescribiré.
Estas molestias suelen disminuir significativamente en los primeros 2-3 días.
Entiendo que la preocupación por el dolor es una de las principales razones por las que algunos pacientes postergan su tratamiento.
Por eso, durante su consulta, conversaremos sobre cualquier inquietud que tenga y le explicaré en detalle cada paso del proceso.